Seria interesante preguntarle a los manifestantes de anoche, septiembre 29, que salieron a vandalizar la ciudad de Bogota, si saben cual es el origen del conflicto Judio Palestino? Si siquiera saben dónde queda Palestina? Si saben quién es Hamas? Si saben que estas zonas territoriales y de gran influencia religiosa para el mundo islamico y el occidental, fueron dominadas por los Romanos , Otomanos o por los Británicos en épocas más recientes. O si acaso saben lo que quiere decir Burgués, que los vi escribiendo consignas en contra de la clase comerciante “Muerte al burgués”.
Nadie quiere volver a ver un genocidio, que en la historia del mundo se registran por centenares. Es de por sí un acto de barbarie y repugnante contra la humanidad. Hace 2170, los ancestros de los actuales Italianos, cometieron un inmenso genocidio, donde asesinaron y condenaron a esclavitud a 110.000 cartagineses. En el siglo XX, tenemos entre otros, el Genocidio armenio (1915-1923): donde el Imperio Otomano llevó a cabo una campaña de exterminio contra la población armenia. Se estima que entre uno y un millón y medio de armenios fueron asesinados; de 1941 a 1945 ocurre el Holocausto, donde El régimen nazi en Alemania, liderado por Adolf Hitler, perpetró el asesinato sistemático de aproximadamente seis millones de judíos; el Genocidio camboyano ocurrido de 1975 a 1979 por El régimen de los Jemeres Rojos, liderado por Pol Pot, buscó crear una utopía agraria comunista, lo que resultó en el asesinato de aproximadamente 1,7 millones de personas. El genocidio incluyó torturas, trabajos forzados y ejecuciones masivas o el Genocidio de Ruanda en 1994 donde en un periodo de 100 días, la población hutu, incitada por extremistas, masacró a más de 800.000 personas de la minoría tutsi, y a hutus moderados, o mas recientemente el Genocidio de Srebrenica en 1995, el cual Durante la guerra de Bosnia, las fuerzas serbobosnias ejecutaron a más de 8.000 hombres y niños bosnios musulmanes en una zona supuestamente protegida por las Naciones Unidas.
Hoy se cataloga como genocidio las muertes en la zona de Gaza, en la guerra Judio Palestina y que sobrepasan mas de 60.000 muertos. Por supuesto que se debe rechazar cualquier genocidio, pero los actos de vandalismo en Bogota, no aporta nada a la solucion del conflicto Palestino-Israeli y se agrieta la polarizacion en nuestro pais y genera perdidas irreparables.
Y yo me pregunto, si al envenenar y condenar a la esclavitud de la adiccion a las drogas a millones de personas y a sus familias, no combatiendo y siendo complices pasivos, al no evitar el envio de cargamentos de coca y fentanilo al mundo, no nos convierte en los peores genocidas de la humanidad. Pues, en el sentido estricto de la concepcion de genocidio se esta exterminando sistematicamente al grupo poblacional que habita en los paises consumidores por excelencia. Las razones políticas que tuvo Fidel Castro, para permitir utilizar los puertos cubanos como escala para los envíos de droga a Estados Unidos y Europa, era porque con ello estaba convencido que derrumbaría los cimientos familiares del pueblo americano. Y tenía razón, el solo ver a los zombies andantes, en California, Chicago, Washington o New York, nos demuestra a la saciedad cuánta razón tenía Fidel.
Colombia, sus autoridades gubernamentales, sus gentes de bien, sus ciudadanos y sus instituciones, no pueden, ni deben seguir siendo cómplices pasivos de este Genocidio Mundial, el genocidio de las drogas. Las razones económicas que argumentan algunos gobernantes para impedir este suministro de drogas y con ello eliminar sistemáticamente a millones de ciudadanos de los paises que por excelencia se consideran consumidores no nos exime de la responsabilidad historica que tenemos en este Genocidio.
Ojala nuestra dirigencia política, se permita quitarse el velo que no les permite darse cuenta del inmenso daño que le están causando a la humanidad. El cambio y el restablecimiento de los valores morales inherentes a los colombianos de bien, debe venir acompañado con un no rotundo a las drogas.
Hoy Colombia no solo es productor, sino que pasó de ser país narco productor a narco consumidor y hoy sin temor a equivocarme en este gobierno, a un Narco Estado.